Mi estación Hackeada ahora Ananta Violin

viernes, 25 de octubre de 2013

Negra Flor / черный цветок / Fleur Noire






Percibo todavía la fragancia de
      tu negra flor hirsuta.
Perfume que se enraíza obstinado en mis adentros
    lanzándome al vergel de tu recuerdo,
        al torbellino de mi espasmo.

La cara interna de tu muslo, sosegado y sedoso,
    acaricia todavía la punta de mis dedos.
Piernas pidiendo un abrazo,
   un beso eterno,
       central y certero.
Húmeda promesa de trémulas
   convulsiones celestiales.

... Y en la distancia, tus bocas encadenando
   ...su sabor a mi delirio.

José Luis Mendoza Aubert


черный цветок

Я все еще ощущаю благоухание
вашей запутанный черный цветок.

аромат упорно коренится в мое
который бросил меня в сад своей памяти,
вихре моей спазм.

Внутри вашего бедра, 

спокойной и шелковистыми,еще ласкать мою пальцев.


Ноги спрашивающий обнять,

     вечной поцелуй,

        центральная и точной.



влажные обещания
из небесного толчки.



на расстоянии, ваши два рта
положив цепи своих вкус в мой бред.


José Luis Mendoza Aubert

Fleur Noire


Je perçois encore le parfum 
      de ta fleur noire ébouriffée.

Parfum qui obstinément est en  mon centre enraciné,
       qui me plonge dans le jardin de la mémoire,
            dans  le tourbillon de mon spasme.

L'intérieur de ta cuisse, détendu et soyeux,
     caresse mes doigts encore .

Jambes demandant un câlin,
    un baiser éternel,
        central et précis.

Humide promesse de tremblants frissons célestes.

...Et au loin, le goût de tes bouches 

...enfilent mon délire.


José Luis Mendoza Aubert




miércoles, 17 de abril de 2013

Aidín, yo te abrazaré.



Aidín, yo te abrazaré.

Lentamente te desvestiré, 
        saboreando los hermosos aromas de tu cuerpo,
Recorreré tu cuello sin prisa, 
       besando cada tierna pulgada tuya.

Dejaré corretear mis labios por tu nuca, 
        gorjear junto a tu oído.
Lameré ansioso toda tu espalda, 
        cosechando suspiros y gemidos purpura.
Besaré tu axila impregnándome de tu esencia.

Entonces ascenderé a tu rostro, 
  depositando mi lengua sobre tus entornados ojos.
Los lameré como deseando atrapar tus visiones y ensueños…

Hundiré mi boca en tus tiernos y temblorosos labios, 
   zozobrando en la tormenta de tus jadeos.
Arroparé sediento tu lengua inundada de cálido licor,
    la morderé amorosa y apasionadamente,
       pasearé desnudo en sus orillas, 
           en su contorno.

Me posaré nube estival sobre tus senos,
     calcinando tus areolas con lluvia de besos incendiarios.
Tus pezones florecerán robustos estallando en eléctricos compases.
Turgente tu pecho ceñirá mi rostro empujándolo hacia el sur.

Ahogaré mis tórridos sollozos en el oceano de tu vientre.
Aspirando furtivo la ambrosía de su suavidad, 
   mordiendo, 
          chupando.
                lamiendo feroz...

La esencia de tu fuego me apresará,
    me arrastrará indefenso hacia abajo,
       rumbo al ardiente surtidor de tu epicentro.

Dibujaré mi volcánico deseo con la punta de mi lengua, 
     hasta llegar a tu perfumada cañada.
Acariciaré ferviente, con mi rostro entre tus piernas,
     las flores hirsutas y negras de tu bragadura.

Anidaré con la lumbre terca de mi lengua
      el inocente umbral de tu clítoris...
Sentiré como despierta,
        como revive, 
             como se yergue,
                   como deseoso y tensamente húmedo, 
me entrega su sabor.

Dejaré que tus verticales labios abracen mi boca,
       temblaré cuando mis labios se unan a los tuyos.
Mientras mi lengua se pasea en tu interior,
      cosechando el arcoíris de tus líquidos sabores.

Besaré tus secretos rincones
        recogiendo las femeninas flores de tu sabor!!!
Me emborracharé con el néctar aromático de tu sexo,
           hasta que estalle en mis oídos 
                 el ensordecedor fragor de tu orgasmo!

Brincaré sutil y felino sobre tu desfallecido cuerpo,
      abrazándote con todo mi explosivo deseo.

Penetraré hasta tu recondita intimidad,
     oscilando,
         balanceando, 
             temblando, 
                 vibrando,
                     gimiendo, 
                          suspirando...
Hasta que convulso 
    inunde tus entrañas 
        con albura de mi liquido amor.

... juntos gritaremos al unísono mientras abrazados, 
        sollozando,
nos vayamos centellas al centro cósmico de la creación.

José Luis Mendoza Aubert



jueves, 4 de abril de 2013

Aisis te leo y me voy muy lejos....



Cierro los ojos y tus letras me envuelven amorosas,
            se unen, danzan y cantan 

                  y hablan y sienten... 
y se transforman...

La imagen de tu espalda, tibia y suave, 
inunda mis campos.

Lentamente rastreo tu aroma 
de puntitas sobre mis labios,
         disfrutando sin prisa cada espacio de tu superficie,
             saboreando lentamente tu agitación.

Anclo cada beso a tu delicada piel,
     dejando un rastro de fuego;
          pulcra senda a la base de tu cadera.

Te sorbo sosegado y ansioso en cada suspiro.

La eternidad se vuelve deseo, 
    y mi anhelo infinitud.

Un súbito gemido inflama mi deseo.

El aroma de tu floresta inundada 
      incendia mis íntimos adentros.
La pasión me enreda en el torbellino de tus ansias.

Te giro y mi boca se deposita en tu vientre,
        palpitante, tibio, vivo, anhelante.

Recorro tus latitudes lentamente,
     recogiendo con mi lengua tus femeninas flores
Construyendo tiernamente en tus íntimos sueños,
     una húmeda tormenta, una convulsión eterna...

Extasiado abro mis ojos y...
... y descubro que te extraño como nunca...
como siempre...


José Luis Mendoza Aubert




miércoles, 13 de marzo de 2013

Mi Cotidiana Noche; Negra y Oscura



Cuando la noche abraza mi mundo, 
cierro mis ojos y me sumerjo
en los oscuros océanos de mis pensamientos.


Camino a ciegas persiguiendo el rastro de uno de tus suspiros,
tal vez la huella de tu intimo olor, tu sabor.

Felino acecho una trémula luz, una pista,
tal vez una brizna de tu sueño...
algún recuerdo olvidado...

Azuzan mi errante desvarío,
la memoria de tus besos,
el sabor de tu lengua,
tu vibrante piel erizada de placer,
tu mirada tierna perdida en los torbellinos de tu orgasmo...

Tu abdomen abrazando el mio,
aferrándose a un fugás momento,
tibiezas creando vínculos...

Se anclan en mi oído, de nuevo,
tus gemidos descontrolados,
irreverentes y libres.
Y aunque sigo su huella,
siempre termino perdido,
sumido en mi mas profunda y negra soledad,
        agazapado,
            sollozante,
                  perdido entre la gris hierba de mi noche...
Noche eterna,
        infinita...
     ...y la esperanza de tu luz.

Tu lengua abrazando la mía,
enredado tu sabor en el mio,
enmarañada tu alma con la mía,
tu cálido centro estrujando el mio...

Abro mis ojos con sobresalto...
y la huella de tu cuerpo no angustia mi lecho...
Abandona la escena tu delicioso olor ...
Se deshebra tu imagen  presurosa entre mis angustiados dedos...
y la gélida cimitarra de tu ausencia se hunde
salvajemente en mi pecho,

La noche oscura se viste de negro,
me abraza y disfraza mis sollozos...
Oculta con devoción mi único grito;
Amor conjugado en infinito y para siempre...

Abandonándome a este cotidiano rito,
solo alcanzo a murmurar;
Te extraño mucho, ven ya!

José Luis Mendoza Aubert